01 – La llegada del Turco
02 – La caza de la liebre, perdiz y paloma
03 – Las huertas y quintas
04 – Las frutas y los dulces
05 – Las aves de corral
06 – La escuela
07 – El corte de adobes
08 – Las fiestas de fin de año – pascuas - patronales
09 – Las siembras
10 – Las viviendas y la arboleda
11 – Los animales
12 – La iglesia y el cementerio
13 – Los paseos y visitas a parientes
14 – Las carneadas
15 – Las lluvias
16 – Los lácteos
17 – La vestimenta y el calzado
18 – El pan casero – tortas – masitas
19 – Las comidas y los cubiertos
20 – Las cometas – juegos - juguetes
21 – Los velatorios
22 - Curaciones
23 – Dulce de leche , tortas fritas , etc
24 – Las radios y los radioteatros
25 - Las estaciones del año
26 – Los espirales
27 – Los libros
28 – Los casamientos y los músicos
29 – La cortada de pasto
30 – El horno de barro
31 - Los fósforos
32 – Los relojes
33 – Correos – diarios y revistas
34 – Los cercos
35 – Los galpones y los tajamares
36 - La bicicleta

Historia Nº 01
Tema : La llegada del Turco

Hace muchos años, en mi infancia, en zona de colonia Grapschental-Dpto. Diamante-Entre Ríos, la gente era visitada por una persona conocida como el turco proveniente de Diamante o Valle María quienes ofertaban sus mercaderías campo por campo.-
Esta costumbre se debía en gran parte a que nuestra gente no gustaba ir a la ciudad ya sea por el gran problema que era el idioma , en otras ocasiones la falta de conocimiento de la ciudad y sus calles para desplazarse cómodamente para poder realizar las compras más convenientes y era por ello que generalmente lo hacían a no más de dos cuadras a la redonda de la terminal de ómnibus de Paraná-Entre Ríos donde existían muchas tiendas esperando a nuestra gente.-
Para ir a la ciudad quien iba a realizar el viaje se levantaba de madrugada y luego de atar el carro ruso tirado por dos caballos se recorrían diez kilómetros hasta llegar a la ruta provincial Nº11 previo pasar por Aldea Salto.-En este lugar el carro era atado a un costado del camino debajo de árboles pues la demora duraba horas y se iniciaba el viaje a Paraná en colectivo en la conocida Empresa La Costera llegándose a destino previo cruzar por aldea Brasilera , Colonia Ensayo y Oro Verde.-
Volviendo al tema del conocido turco, éste llegaba los fines de semana a bordo de algún Ford A ó simplemente en algún sulky ofreciendo sus telas, ropas, calzados, perfumes y artículos varios.-
La gente de la colonia aprovechaba algunas ofertas y se surtía de perfumes y jabones de marcas Campanita y Manuelita.-Como las mujeres no usaban el cabello suelto adquirían pañoletas, vinchas, peinetas e invisibles para acomodar su larga cabellera ó sus rodetes principalmente las abuelas.-
Ropa hecha se compraba muy poco, pero si telas para confeccionarlas, pues en cada casa existía una costurera con una buena máquina de coser aunque también eran muy hábiles para zurcir, bordar o coser a mano.-Así nacían hermosos vestidos, polleras, blusas, pantalones cortos para los chicos y largos para los mayores, camisas , ropa interior, gorros o sombreros de tela paras las fiestas o misas de los domingos.-
En reemplazo del personaje que nos ocupa a veces lo hacía algún criollo o uno de nuestros “gringos” que traía su mercadería distribuida en grandes valijas desde donde sacaba y ofrecía telas de algodón. viyelas, sargas, poplin, organza según se le diera destino a prendas de vestir o sábanas y fundas.-
Como la gente era humilde se demoraba en negociar por la carencia de dinero , más aún cuando era fuera de las épocas de cosechas.-
Después de esta visita las partes quedaban contentas , el turco con su platita y nuestros gringos con sus compras.-

Historia Nº 02
Tema : Caza de liebres-perdices y palomas
Hace muchos años en la colonia Grapschental sus habitantes que en su totalidad eran descendientes de alemanes del Volga aunque de distinto credo , tenían por costumbre , algunos como entretenimiento y la gran mayoría para su subsistencia, realizar la caza de liebres, palomas y perdices.-
Cada lugareño contaba con varios perros con los cuales a falta de escopeta o munición, salía a la caza de liebres regresándose siempre con alguna presa, ya que los canes muy diestros en la tarea, lograban su cometido fácilmente y posteriormente tenían su parte.-
El cuero de las liebres si no resultaba dañado, se lo utilizaba como alfombra para colocar frente a la cama y después que el mismo estuviera adecuadamente seco, se le cosía en la parte interna un trozo de tela.-En muchas ocasiones y por algún descuido estos cueros, eran tomados por los perros y es de imaginarse como quedaban.-
En cuanto a las palomas recuerdo que en casi todos los campos, existían pequeños montes de paraísos para sombra de los animales y estos mismos árboles eran utilizados por las palomas denominadas torcazas y también las caseras notándose la reunión de multitudes en ocasiones de días de lloviznas.-
Durante el día y especialmente de noche munidos de linterna y gomeras con muchas piedras se llegaba a los conocidos montes de las palomas donde se debía guardar un silencio absoluto .-Las personas mayores con experiencia en el tema , bajaban a gomerazos a las palomas que eran guardadas y transportadas por quien alumbraba.-Cuando las piezas obtenidas eran abundantes se regresaba a casa para cumplir con la siguiente tarea : la desplumada.-
Mientras unos desplumaban otros cortaban las cabecitas y extraían sus intestinos para lavarlas de inmediato.-A dichas palomas se las consumía fritas o en algún rico guiso cocinado con fuego a leña.-
Cuando llegaba la temporada de las perdices se preparaban las simbras consistentes en un trozo de alambre grueso con un ojal desde donde pendía un pequeño lazo de hilo sisal preparado artesanalmente.-
Luego con una pala de punta debajo de los cercos y entre los yuyos se hacía un pequeño sendero o zanjita donde se instalaba la simbra, colocándose en ambos lados una pequeña cantidad de maíz triturado.-
Las simbras eran recorridas dos veces por día a los fines de retirar las perdices atrapadas y montar nuevamente el sistema.-Estas perdices eran consumidas en forma parecida a las palomas.-
A veces para sorpresa aparecía atrapado algún cuis o aperiá , atraídos quizás por el maíz de las simbras.-
De esta manera muchos gringos ayudaban a la economía de la casa consumiendo productos que nunca hacían mal.-

Historia Nº 03
Tema : Las huertas y quintas
Las huertas generalmente estaban ubicadas muy cerca de las viviendas cercadas con tejido o cañas en prevención de destrozos ocasionados por perros y aves de corral.-El riego se hacía a balde con un tarro agujereado desde un pozo cercano.-
En las huertas se sembraba el perejil, apio, acelga, lechuga, tomate, orégano, morrones , todo lo cual debía estar cerca , por ser de consumo diario , bajo la vigilancia del espanta-pájaros y no muy distante se hallaba el árbol de laurel .-
Las quintas estaban ubicadas más lejos donde se plantaban según la temporada papas ,batatas ,zapallos ,zapallitos , repollos, cebollas, ajos, zanahorias , melones ,sandías, pepinos, etc. con semillas que se extraían de la última producción y muy pocas veces se compraba.-
El excedente de las cosechas era vendido en las aldeas cercanas, casa por casa, al igual que las frutas ya que la gente del lugar carecía del espacio necesario para su cultivo y sabían que lo ofrecido eran productos frescos y por lo general más baratos que los almacenes.-
Las papas brotadas eran cortadas y luego plantadas en surcos las cuales una vez en crecimiento se les arrimaba tierra y carpía las malezas realizándose idéntica tarea con las otras hortalizas , para que tuvieran un buen desarrollo , tarea realizada muchas veces de sol a sol.-
El repollo por lo general de gran tamaño , era utilizado en distintas comidas, ensaladas y también en los pirok o chucrut.-
Los zapallos eran utilizados en las comidas y las conocidas calabazas en la elaboración de riquísimos dulces guardados en amplios frascos de vidrio que eran ubicados en lugares frescos (sótanos).-
Quien no recuerda las batatas hervidas, los dulces de batata o las batatas arrojadas a las brasas donde se cocinaban e ingeridas utilizando una cuchara.-
Los pepinos en ensaladas siempre fueron un manjar y si eran encurtidos sabrosísimos , sin olvidarse del pepino que era consumido previo pelarlo y simplemente colocarle sal fina.-
Muchos de nosotros ante la abundancia , en varias ocasiones cortábamos y hacíamos estallar contra el suelo a las sandías comiéndolas solamente con las manos ante la falta de cuchillos o cucharas en el lugar.-
Los melones en tanto eran cosechados y guardados en lugar fresco antes de ser ingeridos.-
Las cebollas blancas y coloradas como así los ajos eran colocados en ristras que colgaban en los tirantes del techo del galpón evitando así su putrefacción y poder disponer de los mismos durante mucho tiempo ya que nuestra gente siempre fue de consumir mucho estas verduras por considerarlas con excelentes propiedades nutritivas y curativas.-

Historia Nº 04
Tema: Las frutas y los dulces
Rodeando las viviendas todos los habitantes de la colonia tenían sus árboles frutales algunos con una gran variedad .-
En mi vivienda paterna existían muchos durazneros, plantas de higo y también de ciruela , algunas plantas de naranjas , mandarinas y el infaltable limón.-
No guardo en mi memoria que se le realizaran podas o colocara algún fertilizante lo cual nos da la pauta que todo era muy natural.-
Era una sana costumbre ver crecer y madurar las frutas que luego eran consumidas junto a los árboles o como postre.-No estábamos autorizados a arrancar frutas que no estuvieran convenientemente maduras y tal orden era obedecida en respeto a toda la familia.-
También era muy lindo cosecharlas para la elaboración de mermeladas ya sea de durazno o higo, tarea artesanal de nuestros mayores , que una vez finalizada , era esperada con mucha ansiedad por los niños.-
Podíamos disfrutar de la mermelada colocada en un tierno trozo de pan casero, otra de las delicias de nuestras madres o abuelas.-
Era muy pequeño aún cuando una fuerte tormenta quebró por completo un árbol de peras , único en su especie y que nunca fue reemplazado.-
Existían varios árboles de higo de tamaño grande y fruta de color externa oscura , mientras que en las casas de vecinos y parientes había una variedad distinta de tamaño más chico y que eran de mi gusto.-
Los duraznos de distintas variedades con carozo pegado o no eran consumidos de diversas formas siendo mis preferidas las compotas y los orejones.-
Los orejones eran obtenidos de duraznos no muy maduros que eran pelados y secados al sol sobre chapas de cinc o tablones , quedando los mismos a punto , luego de un par de días o más de fuerte sol.-
Estos orejones eran guardados y preparados en una sopa con crema , que era un deleite para nuestro paladar.-Pocas veces en mi vida volví a consumir algo tan rico.-
Las ciruelas de un tamaño más bien chico eran consumidas simplemente como frutas , pues había solo dos árboles y la producción no era mucha.-Siempre nos pedían que las frutas para comerlas debían estar frescas para evitar alguna indisposición.-
Los árboles cítricos daban sus frutos , pero no existían los tamaños y calidad de lo que es consumido en esta zona norte de Entre Ríos.-
Los limoneros eran los más cuidados y regados por cuanto limones se debía tener todas las estaciones del año para las comidas o limonadas.-
En mi casa no había parrales y para obtener alguna uva , iba a la casa de mis tíos cercanos que tenían su campo lindante al nuestro.-

Historia Nº 05
Tema: Las aves de corral
Los campesinos de la colonia poseían muchas aves conocidas como de corral , que andaban sueltas y no eran utilizadas comercialmente, sino para el diario sustento.-
Su alimentación se basaba en maíz entero o quebrado que se arrojaba simplemente en el piso y se las llamaba golpeando un tarro convertido a balde de cinco litros donde originariamente se compraba aceite de conocidas marcas.-El resto del día caminaban por el campo desde donde regresaban para poner huevos o a la noche para dormir por lo general arriba de los árboles su lugar predilecto.-
El golpeteo del tarro también era utilizado cuando engañosamente se tiraba alimento para poder atrapar alguna gallina, pato o ganso para ser faenado , previo el famoso pi-pi-pi-pi que las atraía , sin sospechar que era el fin inmediato de alguna de ellas.-
Así aparecían los famosos pucheros de gallina o algún rico estofado.-Algún pato o ganso también paraba al fondo del horno de barro, dentro de fuentes rodeadas de papas o batatas.-
No solamente se aprovechaba la carne de las mismas, sino también los huevos y las plumas que en el caso de patos y gansos eran utilizadas para la confección de muy cómodas almohadas.-
Armar las nidos de las gallinas cluecas era toda una aventura para nosotros y después a esperar el nacimiento de los pollitos , que de noche debían quedar a buen resguardo por la temible visita de algún zorro travieso.-
Era hermoso ver gallinas coloradas, negras, blancas y batarazas las de mejor carne , caminando por el patio o en el campo protegidas por un par de gallos , que muchas veces con su cantar nos daban una hora aproximada o el estado del tiempo.-
El tarro que era ocupado para darles de comer , al atardecer era utilizado para recorrer los nidos , armados en el gallinero o escondidos entre los yuyos y juntar los huevos que además del consumo de la casa, eran vendidos o canjeados por mercaderías en los almacenes de las aldeas.-
Por eso era común ver sobre los carros estacionados frente a los negocios , cajones de madera para el transporte de los huevos , que muchas veces no recibían el pago adecuado.-
Vender estos productos en Villa Fontana-Dpto. Paraná daba un mejor rédito por la llegada diaria de personas en coche-motor desde Paraná, quienes se abastecían de carne y todo cuanto encontraran más barato.-
Con los patos y gansos cluecos sucedía algo parecido a las gallinas , aunque estos buscaran siempre algún árbol hueco para empollar y totalmente distinto era con los pavos , que según contaba mi madre , se iban lejos y al tiempo aparecían con una familia numerosa.-

Historia Nº 06
Tema : La Escuela
La escuela quizás era a lo que más miedo le tenía , por cuanto el vivir en la colonia era un ambiente familiar y de vecindario , totalmente distinto a la aldea donde al llegar era encontrarnos con otros chicos que eran mucho más vivos o pícaros.-
Concurría en horario vespertino, transitando montado a caballo a pesar de mi corta edad, los cinco kilómetros que separan aldea Grapschental de aldea Salto, ambas en el Dpto. Diamante-Entre Ríos.-
No me olvido del eterno pantalón corto – los largos solo eran para mayores – el calzado plástico, una cartera de cuero marrón con dos hebillas utilizada ya por mis hermanos mayores en cuyo interior llevaba un cuaderno y algunos lápices , harina para hacer engrudo , reemplazante del pegamento actual.-
La presencia de las maestras diamantinas y el director Carlos Olagüe que residía en la vivienda de la escuela nos imponía un gran respeto y también algo de temor porque no hablaban como nosotros. unos el castellano y otros el alemán.-
Las maestras llegaban por ruta Nº11 hasta el camino acceso a la aldea , desde allí eran transportadas en un carro verde con tres asientos y techo de chapa, conducido por Sebastian Weinzettel, hasta la escuela, retirándose las mismas, en ese medio hasta la ruta nuevamente.-
Dentro del aula casi no había bullicios por temor a los punteros , que servían para enseñar en el pizarrón o aplicar algún golpe a algún alumno por su in conducta.-Como han cambiado los tiempos.-
Nos exigían hablar en castellano dentro y fuera del aula , lo cual nos resultaba un suplicio principalmente en el recreo y a la hora de jugar pues éramos vigilados atentamente por las maestras que evitaban el diálogo en nuestra lengua madre : el alemán.-
Éramos muy duros para estudiar en castellano y nos costaba mucho silabear las palabras enseñadas.-Cuanta paciencia nos tuvieron.-
En época de invierno o lluvia quedaba de lunes a viernes en la vivienda de unos tíos residentes a escasa distancia de la escuela evitando así la diaria cabalgata.-Se regresaba siempre a todo galope, a veces corriendo carreras con otros chicos y en más de una ocasión terminábamos en el suelo lo cual originaba a nuestra llegada una severa reprimenda y también un castigo por la travesura, ya que el guardapolvos quedaba todo sucio y cuando no también roto.-
No solo nos caíamos por las carreras , sino también por la espantada del noble caballo , que en pleno galope se sorprendía con algún objeto en el camino , esa frenada repentina e inesperada , hacía que siguiéramos de largo y termináramos en el suelo varias veces doloridos , por lo que no encuentro hoy en día una explicación de que no sufriéramos lesiones mayores.-
Regresábamos siempre en grupos y nunca fuimos interceptados por avivados, ya que muchas veces traíamos mercaderías.-


Historia Nº 07
Tema : El corte de adobes
Mientras se esperaba la maduración de las futuras cosechas de trigo ,lino y maíz casi todos los colonos tenían fabricación de adobes.-
Ello implicaba tener un pozo de agua cerca , un sapo metálico para traer la tierra , recoger estiércol de caballo , tener varios equinos o rueda metálica para pisar el barro , un pisadero calzado su piso con ladrillos muy quemados (azulados) , carretillas y mesitas de madera muy rústicas con un cajón con agua donde se colocaban los moldes.-
Pisar el barro llevaba horas hasta que quedaba a punto y luego era tapado con abundante paja de lino para que no perdiera humedad; la pisada se hacía de tarde y el corte se iniciaba al otro día.-
El barro era transportado en carretillas junto a la mesita que tenía depósito de agua , donde era llenados los moldes de madera y vaciados en una amplia y pareja pista , requiriendo la tarea del corte mucha habilidad y velocidad ya que muchos cortadores trabajaban a porcentaje.-
Una vez que se secaran los adobes , se los paraba y luego en carretillas eran colocados en pilas ventiladas y resguardadas de la inclemencia del tiempo, utilizándose chapas viejas o lonas .-
Cuando los adobes cortados eran varios miles se comenzaba con el armado del horno y revocado exterior; primero se los acercaba en carretilla o luego en carro, iniciándose posteriormente el fuego que duraba varias horas , utilizándose leña de los árboles secos del campo y también comprada , pero esta era leña dura que traían en camiones de combustión a nafta.-
La quemada del horno era todo un acontecimiento de la familia y vecinos, quienes se congregaban a compartir asados , vinos en damajuanas de vidrio de 10 litros con canasto de madera y la infaltable caña quemada casera.-
La cena se servía cerca del horno, utilizándose para la iluminación uno o dos faroles a kerosene (Sol de noche) aprovechándose además la luminosidad del fuego de las boquillas del horno.-
Se finalizaba con juegos de naipes ya sea chin-chon o truco, cuentos y anécdotas de todo tipo ,ya sean graciosos, pícaros o de aparecidos muy de moda en aquellos tiempos.-
Mientras unos consumían su vino otros tomaban mate amargo con terrón de azúcar y comían alguna rica torta ; los girasoles tostados eran fieles compañeros también de estos encuentros.-
Así se llegaba a la madrugada en que ya los chicos y mujeres se habían ido a dormir, pero era la hora del amanecer en que se ubicaban los últimos troncos en las boquillas antes de cerrarlas y dejar que el horno se quemara lentamente hasta su apagado final.-
Siempre aparecían buenos compradores, aunque también oportunistas y ágiles para los negocios, por lo cual nuestra gente estaba prevenida no dándoles lugar y sin regalarles el trabajo de un par de meses, a pesar de la falta de dinero constante.-
Cuando la venta era buena se compraba una buena cantidad de comestibles de todo tipo y ropas, guardándose el resto en la casa para seguir subsistiendo.-
A falta de otras tareas la muchachada juntaba en maletas estiércol de caballo para los pisaderos , lo cual era utilizado en los propios o vendido a los vecinos dedicados a igual tarea , siendo esta una forma de que los chicos nos ganáramos nuestros primeros pesitos y que utilizábamos sabiamente evitando el derroche , pues sabíamos del sacrificio realizado por las múltiples agachadas y el peso del arrastre de la maleta.-


Historia Nº 08
Tema : Las fiestas de Fin de Año – Pascuas - Patronales
La ansiedad que teníamos los chicos por las fiestas era muy grande, por el festejo en si, las ropas nuevas y algún regalo.
En la aldea era un bullicio diario previo a las fiestas, especialmente para Pascua, ya que un grupo de chicos, íbamos casa por casa, deseándoles augurios a la gente según la tradición y éramos recompensados con algún regalo.
Se hacía ruido utilizando matracas de fabricación casera, campanillas y silbatos. Nos regalaban frutas, masitas y también otras cosas, el asunto era cumplir y no quedar mal en el pueblo.
No sólo los aldeanos en común, recibían estas visitas, sino que también en forma individual se lo hacía con los padrinos de bautismo y confirmación, los abuelos y los tíos.
En la colonia todo era distinto y más tranquilo, por cuanto siempre fuimos más vergonzosos que los aldeanos.
Para estas fiestas u otras, sabíamos sobre la elaboración de comidas típicas, la carneada y horneada de algún lechón, la compra de gaseosas y golosinas como así también, esperábamos la visita de parientes residentes en otras localidades y que siempre traían algún regalito.
Todo era fiesta, con mesas ubicadas al aire libre y debajo de los árboles, donde los mayores jugaban a los naipes y consumían sus bebidas, circunstancia que aprovechaban los chicos para jugar y las mujeres para cocinar y limpiar.
Previo a las fiestas, se pintaban las casas por dentro y por fuera, con la eterna corona en la parte inferior; muchas familias utilizaban colores fuertes y de los más variados.
Para Pascua se esperaba con ansiedad la llegada del conejo que nos dejaba, según nuestro comportamiento, huevos pintados y golosinas, mientras que sino habíamos actuado correctamente nos dejaba alguna sorpresa desagradable, pero nunca, dentro de nuestra sana inocencia, imaginábamos que eran nuestros familiares los autores.

Historia Nº 09
Tema : Las siembras (Trigo, maíz, lino, alfalfa)
Cuando llegaba la temporada se comenzaba con la arada de los campos, utilizándose un arado de una reja y tres ruedas, tirado por tres o cuatro caballos, según fuera la profundidad del corte.
Nuestro campo tenía pocas hectáreas y ello se debía a las continuas divisiones que se hacían cada vez que se repartía la herencia y al ser familias numerosas, el predio se reducía considerablemente.
La tarea se iniciaba muy temprano, arándose hasta media mañana y luego al atardecer, por el sufrimiento de los caballos ante el calor reinante, no así durante el invierno que se aprovechaba la luz del día.
Ante la falta de maquinarias, la siembra se hacía al voleo y con el nacimiento de las plantitas, se notaba la buena dispersión.
La roturación de la tierra, luego de la arada, se hacía con rastras metálicas, sobre las cuales se colocaban troncos para darle peso y realizar una tarea mejor.
Recuerdo que solía haber una pequeña porción del campo sembrada con alfalfa, mientras que los otros sectores eran cubiertos con maíz, trigo o lino.
En el caso del maíz, luego de brotado y haber adquirido cierta altura, se le hacía el carpido, es decir el agregado de tierra contra las plantas. La tarea se hacía con un carpidor tirado por un caballo, realizándose el trabajo surco por surco. Por lo general algún integrante de la familia, casi siempre un menor, montaba el caballo y la persona mayor, debía manejar e ir a pie detrás del carpidor. Es de imaginar la distancia que se caminaba durante el día en las idas y venidas por los surcos. El trabajo se tornaba difícil por la presencia de los molestos mosquitos que nos picaban a nosotros y al animal. Todos nuestros vecinos hacían la tarea de igual modo.
Una vez maduro el maíz, se iniciaba su recolección, surco por surco, en forma manual. Primero la juntada y deschalada, tirándose el choclo dentro de una maleta, que luego era volcada en un sector donde se embolsaba. Se supone el cansancio y dolor de los juntadores, ante las incontables agachadas, más aún si la plantación del maíz estaba contra el piso. La recolección rendía si las plantas estaban de pie y el choclo era grande. El juntador calzaba en sus manos el deschalador, elemento metálico para abrir y arrancar la chala del choclo.
Los choclos eran guardados en bolsas o en la troja, donde posteriormente se acercaba la desgranadora manual; uno le daba manija y el otro iba cargando los choclos; los granos caían en un recipiente grande al igual que los marlos; así llegaba la hora de retirar los marlos que luego eran utilizados en la cocina para el fuego; los granos embolsados y guardados en el galpón.
Era hermoso ver las plantaciones de trigo y lino. En el caso del lino su floración daba un colorido espectacular e inolvidable. La llegada de la cosechadora era el momento más ansiado. Todo un acontecimiento. Ver la máquina y la cantidad de gente trabajando cambiaba la rutina diaria de la colonia. Las cosechadoras poseían plataformas de corte muy angostas y eran propulsadas por motores nafteros. Eran máquinas más bien chicas. Muchas no había en la zona.
Con los carros se juntaban las bolsas dispersas por el campo, ya que la trilla aún no se hacía a granel como en la actualidad. Siempre se juntaba la paja de lino, que luego se emparvaba para dos funciones: colocar sobre el techo o el horno de barro. Como han cambiado los tiempos aquellos !!! . La historia narrada sucedía en la década del ´60.

Historia Nº 10
Tema : Las viviendas y la arboleda
Las viviendas de los colonos eran casi todas de ladrillos asentados en barro y revocadas de igual material.-
Siempre lucían limpias y bien pintadas.-Era típico la buena ventilación a través de puertas y ventanas que en su totalidad eran de madera.-
Las puertas contaban con una cerradura común o simplemente una traba exterior aunque desde el interior siempre tenía una traba (tranca) transversal de madera.-
Las ventanas de los dormitorios contaban con postigos y rejas nunca ubicadas sobre punto cardinal sur por los temporales o simplemente por los vientos fríos del invierno.-
Los pisos eran de tierra en su totalidad aunque siempre aseados dándole a pesar de lo humilde una buena imagen.-
Los dormitorios contaban con camas de dos plazas, una plaza y media y de una plaza, todas metálicas con un elástico tejido aunque las había con flejes con colchones de lana o chala.-La cuna también era metálica.-
Las sábanas siempre eran blancas y nadie se acostaba sin lavarse correctamente ambos pies.-A tal fin siempre estaba la palangana con agua y la esponja de planta para quitar toda la suciedad.-Las almohadas eran de pluma de pato o ganso , muy abultadas pero a la vez muy cómodas.-
En los dormitorios había roperos no grandes de una puerta que poseía un amplio espejo labrado y los infaltables baúles donde se guardaba la ropa que podía doblarse.-No faltaba una mesa que hacía las veces de un altar donde existían imágenes de santos a los cuales se oraba diariamente.-
En la cocina estaba una larga mesa y sobre uno de sus costados un banco mientras que el resto del espacio era ocupado por sillas de madera trenzadas.-Recuerdo también un amplio aparador de madera lustrada.-
En un rincón estaba el fogón y el horno con su chimenea.-En la parte exterior y debajo del horno siempre eran ubicadas las gallinas con sus pollitos recién nacidos hasta su desarrollo.-
La casa estaba rodeada por varios árboles de paraísos y eucaliptus, aunque más lejos y cerca del corral de las vacas estaban los ombúes es decir que la sombra nunca faltaba.-
Toda la vivienda poseía techo de chapas de cinc sobre las cuales se colocaba paja de lino que en verano hacías las habitaciones más frescas y en invierno no tan frías evitándose así el famoso goteo.-

Historia Nº 11
Tema : Los animales
Cada colono tenía varios caballos y varias vacas, que se alimentaban de los pastos naturales y en alguna ocasión de alfalfa. Se dependía mucho de los animales, ya sea para el trabajo como para la alimentación.
Los cerdos en tanto, recibían su ración diaria de maíz, agregándosele siempre frutas o verduras en mal estado, como así también ciertas plantas silvestres que les gustaban mucho. Los cerdos por lo general permanecían en sus corrales y en algunas oportunidades se los soltaba, pero sabido es, que los mismos son muy dañinos a la hora de llegar a los maizales o las huertas.
También estaban las mansas vacas, pues lo toros o novillos, eran vendidos ante la primer propuesta interesante, en ocasión de necesidad de dinero y también cuando se carneaba, en que se vendía parte a los carniceros, ya que no toda la carne era ocupada en la elaboración de los chacinados. En aquellos años era muy común para los carniceros zonales, carnear los vacunos donde los adquirían. Quienes éramos niños no queríamos ver como mataban a los animales y que para eviscerarlos con aparejos los colgaban de los árboles. Recuerdo con nostalgia como los carniceros a bordo de sus charret, debidamente adecuados y con una balanza, llevaban casa por casa la carne, que era cortaba ante nuestra presencia, con filosos cuchillos y sierras manuales.
Las vacas daban su rica leche todos los días y así nos criábamos sanos y fuertes, ya que además consumíamos los derivados de la leche. Los café con leche, malta con leche o cascarilla con leche, eran una delicia para nuestros paladares. Quien no recuerda esas tazas enormes, en que junto a ese líquido vital, agregábamos trozos de pan casero.
Los caballos siempre consistían en un grupo que pudiera ser alimentado convenientemente, por la escasez de pastura en la temporada invernal, en que debían pastar en la calle y callejones vecinales, junto a las vacas y ovejas quien las tuviera.
Guardo en mi memoria la presencia de Don Antonio Rickerdt, nuestro vecino, cuidando sus animales en las calles, algo que difícilmente vemos hoy en día. Esta persona hacia su tarea caminando, acompañado de sus perros y su infaltable bastón o vara, mientras que otros vecinos lo hacían a través de sus hijos montados a caballo. En la actualidad todo se soluciona con un electrificador rural, que mantiene a raya a equinos, vacunos, ovinos y porcinos.
Los equinos y principalmente los de atar al carro, debían estar gordos y aptos para su tarea específica: los viajes. Era casi imposible observar animales flacos atados a los carros por las críticas. Detalle que se cuidaba mucho también, eran las pecheras y el resto de elementos, que se usaban para atarlos a los carros.

Historia Nº 12
Tema : La iglesia y el cementerio
En toda aldea católica desde considerable distancia se veía la torre y el campanario de la iglesia.-En el caso que nos ocupa es la Iglesia San Miguel arcángel de Aldea Salto – Dpto. Diamante
Según el tañido se sabía que era lo que se anunciaba : si era la misa o el fallecimiento de algún integrante de la comunidad.-
Si alguien fallecía , la gente al poco tiempo sabía de quien se trataba , a pesar de la falta de medios de comunicación ya que la noticia iba de boca en boca como reguero de pólvora.-
Para ir a misa los días domingos debíamos levantarnos temprano , ponernos las mejores ropas e ir en carro cinco kilómetros hasta llegar a la Iglesia San Miguel Arcángel de Aldea Salto.-
Había que llegar temprano para confesarse y el tiempo disponible hasta el inicio de la Santa Misa era ocupado por los chicos para jugar , las mujeres para hablar de sus cosas y los hombres lo hacían en el almacén de ramos generales situado frente a la iglesia donde charlaban y bebían algún vinito.-
Dentro de la iglesia las mujeres se ubicaban a la izquierda cubiertas con tul y los hombres a la derecha por lo general de saco y corbata , mientras que los chicos ocupaban los primeros bancos , reinando un silencio absoluto y de respeto que hoy en día se ha perdido ; en el interior del templo cerca del acceso y en un entrepiso estaba el coro de hombres que cantaban canciones religiosas acompañadas de la música de un armonio .-
La misa se celebraba de espaldas a los feligreses siendo algunos rezos y canciones cantados en alemán a la usanza de nuestros antepasados.-
El mantel del altar de un blanco inmaculado en su frente poseía escrito en letras bordadas en alemán : “ Mein kind schenck mir dein hertz “ que significa “ Mi hijo regálame tu corazón “.- Este escrito lo volví a ver el 24 de julio de 2000 en ocasión de la misa de cuerpo presente de mi querida madre CATALINA LECHMANN DE GAREIS (*31-03-1913 + 23-07-2000) y demás está decir lo que provocó en mi interior leerlo y ver el féretro de mi madre que luego fue sepultada en el cementerio de Aldea Salto en la misma tumba donde yace mi padre JOSE GAREIS RUHL (11-04-1909 y 28-09-1954).-

Historia Nº 13
Tema : Los paseos y visitas a los parientes
Dado a que no se contaba con vehículos automotores, las visitas a los parientes o amigos residentes en otras aldeas, se hacía en los carros rusos, a los cuales se les agregaba uno o dos asientos más, según la cantidad de los viajeros.
Los niños generalmente íbamos en la caja, donde se colocaba una frazada para no ensuciarnos y el viaje resultaba mas placentero.
Los preparativos ya se hacían el día anterior, en que se controlaba el estado del carro y en particular las llantas metálicas, humedeciéndose con bolsas de arpilleras las ruedas ya la noche anterior.
Sentir que se iba a visitar un pariente causaba en el seno familiar una gran alegría, haciéndose interminable el paso de las horas.
Llegado el día señalado, por lo general un domingo, se iniciaba el recorrido de un trayecto de varios kilómetros a la mañana, bastante temprano, para llegar a destino con tiempo y pasar la mayor cantidad de horas posibles junto a los seres queridos. El regreso se iniciaba al atardecer. Todo el trayecto era de caminos de tierra.
Recuerdo con mucha nostalgia los viajes desde nuestra colonia Grapschental hasta aldea Brasilera, con paso obligado por aldea Salto, donde vivían mis padrinos Jorge Stang y Lidvina Lechmann como así también visitar a don Enrique Leonardt y su familia. Estas localidades se hallan en el Dpto. Diamante en la Provincia de Entre Ríos.
Se esperaban días primaverales para realizar el viaje y por ello nunca faltaba sobre un carro la famosa sombrilla, con la cual las mujeres se cubrían del sol. Las mujeres además solían usar pañoletas multicolores para cubrir su cabellera. Los hombres viajaban con sus gorras o sombreros al igual que los chicos.
Nadie se quejaba por las condiciones del viaje. Era lo que había. En el recorrido había una diversión continua de los chicos, lo cual tornaba más alegre la excursión. Iba en la caja del carro junto a mis sobrinos, hijos de mi hermano mayor.
Una vez arribados a nuestro destino, éramos recibidos con mucha alegría por los parientes. Luego de los saludos, había que desatar el carro y atender a los caballos. Darles de beber y comer. Dejarlos a la sombra para que descansen, hasta la hora de iniciar el regreso.
Estos viajes se hacían muchas veces con motivo del festejo de la fiesta patronal, aunque también en el caso de algún acontecimiento familiar.
Las charlas duraban varias horas. Cuentos y anécdotas de todo tipo. Mientras unos jugaban a los naipes, por lo general al truco, otros hacían de espectadores y participaban de los diálogos. Algunos vasos de vino o aperitivos se veían sobre la mesa. Los chicos jugábamos con lo que había o salíamos a caminar por las calles de la aldea. A veces aparecía alguien con acordeón y guitarra, para darle más alegría a la reunión.
A la hora de comer, siempre había algún rico asado, sino aves de corral al horno, acompañado de papas y batatas, junto al infaltable filsel (budín de pan). El pan casero de molde, hecho en horno de barro, acompañaba el menú junto a ensaladas varias. Masitas caseras y tortas de todo tipo endulzaban nuestro paladar.
La despedida era realizada con efusivos besos y abrazos, con deseos de mucha suerte y un pronto regreso. Al rato la nostalgia ya nos invadía. Cansados nos dormíamos en el carro en el retorno a casa.

Historia Nº 14
Tema : Las carneadas
En el campo era común que cada familia tuviera cría de cerdos, cuya carne en el transcurso del año era convenientemente utilizada.
La tarea diaria de alimentarlos y darles de beber arrojaba sus frutos posteriormente ya que siempre se empezaba por los más chiquitos: los lechones.
Los lechones siempre tenían que estar a punto ya sea para consumo propio, alguna visita inesperada de algún pariente o por la llegada de compradores de la aldea o de la ciudad.
Se elegía a un par de ellos, que se suponía podían tener un desarrollo mejor que los otros, pensando en una futura faenada, por lo cual eran bien alimentados y se debía dejar pasar el tiempo nada más.
Debía esperarse días fríos para la carneada y previo a ello se habían adquirido ya las tripas, la madeja de piola y los ingredientes para condimentar la carne.
El día señalado comenzaba la labor bien temprano, calentando abundante cantidad de agua, que era utilizada para limpiar (pelar) el cerdo recién faenado, llevando este trabajo un par de horas, a pesar de los cuchillos filosos que rasuraban toda la piel y quitaban por completo los pelos.
Cuando se ultimaba al chancho, se guardaba la sangre para la elaboración de las morcillas; al eviscerarse al animal se aprovechaba su corazón, hígado y estómago.
En el trabajo de la carneada participaban varias personas, hombres y mujeres, que realizaban distintas tareas durante el día. Unos trozaban y molían la carne vacuna, otros cortaban y trozaban el cerdo, para su posterior molida; otros a cocinar o preparar un rico asado.
La carne picada era colocada en bateas de madera, donde se mezclaba la vacuna con la porcina, condimentándose todo para dejar estacionar.
Posteriormente y utilizando la picadora de carne manual, se comenzaba con el embutido de los chorizos, que eran colocados para su secado en largas cañas adheridas al techo.
Para embutir se destacaba la habilidad de algunas personas. Quiero resaltar el caso de mi madre Catalina Lechmann de Gareis, por la dedicación y esmero en la tarea. Los chorizos salían compactos y de muy buen gusto. Se veía además la rapidez para atar los embutidos.
Los chorizos blancos y las morcillas tenían una idéntica ubicación, no así el famoso queso de chancho y las paletas.
Una de las delicias que guardo en mi mente, es la panceta o tocino, que se consumía crudo con pan o simplemente frito en el sartén, tanto a la mañana como a la noche, muchas veces acompañado de un buen café negro (Schwartz kafee) para quitarnos el frío.
La jornada era agotadora, pero no se perdía tiempo, pues todos saben que en invierno los días son cortos y debía aprovecharse la luz natural. Aún así siempre quedaban tareas, que se finalizaban al día siguiente en que se veía el resultado : los chorizos en las cañas.

Historia Nº 15
Tema : Las lluvias
Las lluvias siempre fueron consideradas una bendición de Dios principalmente para las siembras donde nuestra gente podía hacer una buena venta de los cereales para subsistir.-
Recuerdo que mientras concurría a la escuela primaria en ocasión de vivir junto a los tíos Pedro Gebhart y Dorotea Gareis – hermana de mi padre – se concurría en procesión a las cruces ubicadas en los accesos a la aldea Salto donde se rogaba por las lluvias en épocas de sequías y también se agradecía cuando los ruegos fueran escuchados.-
En ocasión de las lluvias quienes éramos chicos sentíamos un miedo muy grande por los truenos y los rayos a los que observaba caer en el pararrayos de la iglesia ubicada allí cerca.-
Finalizadas las lluvias era un placer jugar en las cunetas donde el agua corría con fuerza hasta desembocar en el arroyo Salto donde recuerdo que el paso del agua de los campos de la colonia producía un gran ruido.-

Historia Nº 16
Tema : Los lácteos
Cada campesino tenía algunos vacunos y siempre una lechera preferida con la cual se alimentaba toda la familia.-
A la mañana temprano la lechera era maneada y ordeñada en un balde , que solo se utilizaba para ese fin , obteniéndose varios litros que eran hervidos para el café con leche y guardada una parte para obtener la crema.-
Esta crema era consumida con el pan al cual agregábamos algo de azúcar , mientras que otra parte de la crema era utilizada para comidas o tortas aunque también se elaboraba manteca.-
Para fabricar la manteca colocábamos la crema en una botella de aceite de vidrio de litro y medio a la cual se cerraba con un tapón de madera iniciándose la sacudida de la misma por un largo rato finalizándose la tarea cuando la manteca había tomado cuerpo.-
De tanto agitar la botella nos cansábamos de lo lindo pero obteníamos algo muy sabroso.-Como carecíamos de heladera se lo hacía cuando estaba fresco o frío para su conservación.-.
La leche cortada generalmente era dada a los cerdos y también a los perros con lo cual nada se tiraba, todo era aprovechado.-
Los niños muy chicos consumían la leche de vaca en unas mamaderas plásticas transparentes con forma de barrilito y una amplia tetina ; su capacidad era superior a las actuales y una vez alimentado era ubicado en amplios cajones fruteros rodeado de almohadones.-
Cuando los niñitos ya estaban bien desarrollados comenzaban a ser ubicados en cajones de madera más grandes y con barandas a las cuales se agarraban para pararse e iniciar los primeros pasos.-

Historia Nº 17
Tema : La vestimenta y el calzado
En la colonia sus habitantes siempre se las arreglaban las vestimentas. Recuerdo a mi madre comprando las telas en Paraná o algún vendedor ambulante, para luego hacer las confecciones de nuestras prendas. Camisas y pantalones para grandes y chicos, ingresaban a los roperos y baules. Ropas para mujeres también.
Mi madre solía tener varios moldes de papel, los cuales utilizaba a la hora de cortar las telas. Un cinta métrica, una buena tijera, hilos de diversos colores y agujas hacían el resto.
La costura era manual, sino siempre estaba la máquina de coser Singer, a pedal, infaltable en cada hogar.
Manos habilidosas daban forma a nuestra ropa. También era común utilizar la tela blanca de las bolsas de harina de 50 kgrs. para distintas prendas, entre ellas nuestros calzoncillos, fundas para almohadas, etc.
En la década del 60, a la cual me remito, se veían muchas personas vestir de negro en señal de luto ante el fallecimiento de un ser querido. También era posible observar a las mujeres con camisas, polleras y vestidos multicolores o floreados.
Camperas, pulloveres, bufandas y medias eran tejidas a mano con la lana que se adquiría. Casi todo era confeccionado en cada vivienda.
Nuestras gorras o sombreros eran hechos con tela también. A algunas gorras les cosían tela que cubrían los oídos en invierno y se prendían debajo del mentón.
Hoy en día, contarlo provoca risas o burlas, pero la realidad fue esa. Éramos humildes pero felices con lo que estaba a nuestra alcance.
En cuanto al calzado recuerdo que el de cuero se usaba muy poco y para situaciones importantes. Sean zapatos acordonados o botas. Siempre bien lustrados. Quedan en nuestra memoria los boyeros, las alpargatas, las zapatillas Flecha y el inolvidable calzado plástico Skippy. Este último en forma de mocasines para los varones y con hebillas para las mujeres. Era útil y duradero. Resistente a los rocíos matinales cuando se buscaba a las vacas y caballos en el campo. Cuando no hacía frío, lo más común era andar descalzos.
Aún así y con todas las carencias, pocas veces estábamos resfriados o enfermos.


Historia Nº 18
Tema : El pan casero , las tortas y las masitas
La harina era comprada siempre en bolsas de cincuenta kilogramos en tela blanca que una vez desarmada era aprovechada para la costura de distintas cosas desde ropas hasta trapos de uso diario.-
El pan casero comenzaba con su elaboración a la madrugada en que se hacía la masa en bateas de madera donde dejaban descansar la masa porque debía leudarse bien , es decir levantarse ya que la levadura era casera.-
Ubicada la masa en los moldes de chapa , por lo general circulares , ya que se utilizaba mucho las latas de dulce de batatas , aunque también había moldes fabricados por hojalateros con bordes sinuosos se las dejaba un tiempo necesario muy bien tapados para que mantuviera su temperatura y no tomara aire.-
Con cuanta alegría recorríamos el campo buscando bisnagas secas y todo tipo de leña para calentar el horno que una vez con su temperatura ideal recibía los moldes que posteriormente eran controlados con un espejo.-
Finalizado el tiempo de cocción saboreábamos el pan de molde, el pan con chicharrón y muchas veces masitas.-
Las masitas generalmente era hechas para las fiestas aunque de vez en cuando había una excepción.-
Su elaboración era un trabajo artesanal y hoy en día muchas personas nos piden recetas que muchas veces se pueden transmitir pero lograr la calidad de los productos de nuestros mayores jamás podrá igualarse.-
Me parece ver aún a mi madre con el cabello recogido y pañuelo en la cabeza , con su delantal y esas manos laboriosas que lograban cosas muy ricas con muy pocos elementos.-

Historia Nº 19
Tema : Las comidas y los cubiertos
Nuestra alimentación se basaba en un variado menú, con comidas típicas de los alemanes del Volga.
La receta era cocinar abundante y a bajo costo, por los numerosos integrantes de cada familia.
Las huertas y aves de corral, como así también ovinos y porcinos propios, colaboraban en una sana alimentación.
En mi infancia era una tortura consumir sopa con fideos llamados cabellos de ángel, en tanto me gustaban las sopas con arroz o fideos caseros.
Los guisos y estofados eran variados. Liebres, perdices y palomas también ingresaban a las ollas. No me gustaba comer la famosa polenta, que solía ingerir recién luego de unas buenas palizas.
Exquisitos eran los pucheros de gallina o sopa de gallina. En la actualidad y en la localidad de Aldea María Luisa – Entre Ríos, anualmente se lleva a cabo un evento relacionado a ello, denominándose Nudel Suppe Fest.
La cocción de las comidas era a fuego de leña y diariamente se buscaba y acopiaba toda la leña seca que fuera hallada.
Los cubiertos eran resistentes y pesados, no se doblaban ni gastaban. Eran metálicos y de una sola pieza. No había cuchillos, tenedores y cucharas con cabos plásticos.
Era muy común poner la comida en una amplia fuente sobre la mesa. Los mayores se servían y a los menores nos atendía quien oficiara de cocinera: mi madre o mi cuñada Ana Lidia Leonhardt, esposa de mi hermano José Angel, el mayor de la familia. Suelo ver aún, que muchas familias mantienen esa costumbre.
Con la producción de muchas cosas, se lograba un perfecto autoabastecimiento.


Historia Nº 20
Tema : Las cometas , los juegos y los juguetes
En nuestra infancia todo venía bien para jugar y entretenerse, pues a falta de juguetes muy buenos eran los ingenios de los niños.-
Así utilizando hojas de diarios o envoltorios de los almacenes, dábamos nacimiento a las cometas o pandorgas como se las quiera nombrar según la zona, también se le dice barrilete.-
Iniciábamos la construcción, buscando cañas más bien secas y livianas, que partíamos y raspábamos con trozos de vidrio.-
Armábamos el esqueleto de la cometa atando con piolas las cañas y luego le colocábamos el papel que en sus bordes, a modo de pegamento, era untado con engrudo preparado con harina y agua.-
Dejábamos secar bien, le colocábamos la cola hecha con trozos de tela y luego sí, a soltar la piola del carretel, para remontar con la ayuda de una buena brisa.-
Las bolitas eran las preferidas, pero muchas veces su uso daba origen a rencillas, porque a nadie le gustaba perder alguna unidad, por más pariente que fuera.-
Tener bolitas en cantidad y en distintos tamaños era nuestro orgullo en la escuela y en la colonia. Mostrábamos las bolitas chinas multicolores y en nuestro entusiasmo por vencer al contrario, muchas veces perdíamos. Las guardábamos en latas y frascos de vidrio. Pasábamos horas buscando entre el pasto, cuando se nos caía alguna. También utilizábamos las bolillas de los rulemanes, aunque estas por su material de hierro, eran más pesadas y provocaban daños a las de vidrio.
Juguetes comprados casi no teníamos y por ello cuanto cajón de madera hallábamos, era desarmado para fabricar, según nosotros, autos y camiones, que como rueditas tenían las tapas de las cervezas.-
Algún piolín instalado en su frente servía para el arrastre y traslado de las pequeñas cosas, que en nuestra sana inocencia transportábamos.-

Historia Nº 21
Tema: Los velatorios
La pérdida de un ser querido originaba la llegada de familiares, amigos y conocidos para acompañar a los deudos, en tan difícil trance.-La solidaridad era muy grande dada la humildad en que vivían casi todas las familias.-
Recuerdo la penosa y larga enfermedad, como así el fallecimiento de Valentín Gareis (11-09-1905 y 25-01-1962 ) 56 años, esposo de Luisa Lechmann, residentes a escasa distancia de nuestro campo.-
Acompañaba a mi madre a las visitas de cortesía y el día que falleció, me quedó grabado toda mi vida.-La ubicación del cadáver sobre un banco de madera, hasta que llegara el féretro desde Aldea Valle María, donde familiares lo habían ido a buscar.-
Durante la noche y en el interior de la cocina, cerca del fogón, los hombres contaban sus cosas e historias de aparecidos, lo cual me causaba mucho miedo, dado mis escasos 7 años de vida.-
Con la llegada del alba, comenzaban a llegar más personas.-Dado a que los ataúdes eran para tierra, al momento de cerrarlo, fue hecho con clavos, imagen que permanece en mi mente.-
El cortejo fúnebre se desplazaba lentamente en carros, ya que no había servicio de empresa alguna.-Así tras recorrer unos 5 km, arribamos a aldea Salto donde en la iglesia San Miguel Arcángel, se ofició misa de cuerpo presente y a posterior recibió cristiana sepultura en el cementerio de aquella localidad.-
Cuando mi madre me traía a la ciudad de Paraná, solía ver los servicios fúnebres con sus enormes carrozas negras, tiradas por caballos, toda una novedad para mi.-

Historia Nº 22
Tema : Las Curaciones
Ante el temor de ir a un Hospital , por lo general se recurría a personas con dones o poderes de sanación , con presencia del enfermo o a distancia.-
Se evitaba a los médicos hasta lo último, cuando el dolor ya era insoportable, tal el caso del odontólogo ni que hablar si se debía operar.- Siempre se trataba de “tirar” un poco más , que en muchos casos llevaba a una muerte segura , por no haberse tratado a tiempo como hoy en día en que se obtiene un diagnóstico al instante.-
Tal es así que se curaba el empacho, dolor de cabeza, dolor de muela, la culebrilla, las racalcaduras, parada de sangre, gusanos en los animales, etc.
También se recurría a la medicina casera, como la de utilizar distintas hierbas medicinales recogidas en el campo o producidas en la huerta.-Estas hierbas se consumían desde épocas milenarias y entre los alemanes del Volga era una tradición que se transmitía de generación a generación.-
Las farmacias no eran conocidas, en las aldeas no había, los pocos remedios consumidos eran retirados de los centros de salud.-Muchas veces se traían frascos a los nosocomios en los cuales ponían los jarabes que el profesional recetara.-
Para todo tipo de indisposiciones, siempre había una solución casera o simplemente sufrir y aguantar hasta que no se diera más.-
Hablamos de solución y una de ellas era el famoso y confiable para todo tipo de achaques WUNDER BALSAM.- Se acuerda ? .-
Para curar el empacho unos lo hacían con cintas y otros con cuartas.- Unos curaban a solas y otros en grupos , rodeados de imágenes de santos.- La fe todo lo puede y así quedaba demostrado.-
No debe dejar de mencionarse como ungüento el aceite o grasa de gallina aplicada para curar.-

Historia Nº 23
Tema: Dulce de leche – tortas fritas – etc
Ver a mi madre hacer el dulce leche, me provocaba una gran ansiedad, rogándole que fuera rápido aunque ello llevara su tiempo.-
La cocción era a fuego de leña y las llamas no poseían la fuerza de una cocina a gas de hoy en día.-
La insistencia mía daba lugar a retos por hacerle perder la paciencia.-La espera daba sus frutos ya que luego con pan casero nos desquitábamos de lo lindo.-
Hábiles manos tenía mi madre también para hacer tortas fritas en las distintas versiones de aquel entonces y que raras veces he vuelto a degustar.-

Historia Nº 24
Tema : Las Radios y los radioteatros
En Colonia Grapschental – Dpto. Diamante no había electricidad, por lo cual los electrodomésticos eran prácticamente nulos.-
Las radios existentes sino eran a batería , funcionaban a pilas tamaño grandes, por lo general cuatro.- Quienes usaban baterías por lo general disponían de molinillos para su carga diaria , pues también eran utilizadas para la iluminación de la casa , en aquellas familias que tenían el tendido eléctrico dentro de la vivienda.-Todo un avance de la época.-
Estos aparatos de radio , con caja de madera y tamaño grande, de buen sonido por su excelente parlante, emitían en frecuencia AM ( Amplitud Modulada ) aunque los había con OC ( Onda Corta ) en que se podía escuchar mejor las emisoras de Buenos Aires y del extranjero.- De las FM ni soñando.-
En AM se escuchaban las radios entrerrianas, santafesinas , cordobesas y porteñas de gran potencia, aunque solían aparecer también en el dial , emisoras uruguayas y paraguayas cuando no brasileras.- La radios poseían una antena exterior , que aumentaba la recepción de emisoras.-Esta antena era un cable , creo de cobre , que cruzaba sobre el techo y en la parte media del mismo , bajaba otro cable que iba al aparato de radio.-Era notorio el alcance que se lograba con ese elemento rudimentario.- Se sintonizaba emisoras de Salto – ROU que luego tuve la suerte de visitar y conocer.-
Recuerdo con mucha nostalgia el programa matutino AL QUE MADRUGA MANUELITO LO AYUDA , que iba de lunes a viernes de mañana en LT 14 – AM 1260 Khz de Paraná.- Era un programa de interés general con muy buena música y mucha alegría , con la sana picardía de quienes acompañaban a Manuelito (Manuel Lencinas).- A través del programa la gente de campo se comunicaba con sus parientes , ya sea con textos leídos por Manuelito o por quien llevaba el mensaje.- Así solía escuchar a mi madre Catalina Lechmann de Gareis que solicitaba la fueran a buscar a Villa Fontana en carro , para ir a nuestro campo en Colonia Grapschental , que estaba a una distancia de 8 kms. cuando regresaba desde Paraná.-Mi madre viajaba por lo general en el coche motor y raras veces en colectivo.- Toda la familia estaba pendiente de algún mensaje y luego eran temas de charla en las reuniones , en que mencionando la fuente se decía “ lo dijo el Manuelito”.-
En mi mente está presente también , el Programa El Show de las Orquestas que iba los sábados desde las 14 hasta las 20 hs.-Mucha música de cuarteto que deleitaba a todos.-Estaba de moda el “ritmo Leo” por el afamado Cuarteto Leo.-Cada orquesta disponía de media hora de actuación en vivo , mientras que de 19 a 20 hs cerraban los Príncipes del Compás , el momento más esperado.- Los sábados de mañana desde 1975 , comenzaba a difundirse música alemana con Egidio Jacobi , luego con Osvaldo Oliva y actualmente el señor José Ceferino Gareis.-
Se escuchaba LT 14 casi todo el día por su excelente programación con óptima musicalización folklórica y tanguera.-Se estaba pendiente de las noticias necrológicas en cada uno de los informativos.-Se cambiaba de dial para escuchar los partidos de fútbol de Buenos Aires o los radioteatros tan de moda entonces , en que los actores interpretaban su rol protagónico en forma magistral provocando alegrías , tristezas y cuando no , llantos entre los oyentes.-
Cada capítulo era imperdible.-El silencio era total.-Había que escuchar bien y prestar mucha atención.-Cada cual con su interpretación personal.-Las compañías solían visitar las localidades llevando en vivo lo que hacían en radio.- Siendo muy joven aún y estando en Paraná , me invadió la curiosidad para saber como se hacía.- Junte coraje y me fui a LT 14 donde a las 14 hs. se iniciaba un capítulo del radioteatro “Mamerto llegó del campo “.-Participé del mismo con entusiasmo , pero luego sentí una desazón muy grande y me arrepentí de haber ido, pues ya no era lo mismo, ya que antes nuestra imaginación nos hacía pensar mil cosas diferentes.-
También se solía escuchar el radioteatro Juan Moreira , cuyos capítulos eran apasionantes , como así también otros títulos , interpretados por las compañías de Jorge de Torres, Bernardo de Bustinza y otros.-Mientras se escuchaba la radio , de mano en mano circulaba el mate amargo , con terrón de azúcar , cebado con pava, costumbre de los alemanes del Volga.-.
Todo era imaginación pura en los radioteatros, las peleas o los diálogos de amor, los ruidos de cuchillos, los galopes, los gritos , etc. , originándose jugosos comentarios familiares entre bloque y bloque , espacio ocupado por la publicidad de la emisora.-
La narración de la novela tenía términos muy cultos, sin las obscenidades tan comunes hoy en día y a pesar de ello este tipo de actividad tenía muchos adherentes que vivían intensamente el capítulo del día , presintiendo el desenlace final de mil maneras.-

Historia Nº 25
Tema : Los estaciones del año

En la zona rural era notorio el cambio de estaciones y de clima.-No se hablaba aún de la capa de ozono, como hoy en día, en que el planeta Tierra está en serio peligro, por la acción de los seres humanos.-
La primavera nos mostraba que el frío se iba yendo. Todo iba reverdeciendo en la colonia. Flores en los árboles y en los sembrados. El celeste inconfundible del lino, el amarillo de los girasoles. Quien no recuerda el aroma de las flores de los paraísos, glicinas y madreselvas. Todo renacía, hasta la llegada del calor.  
Así el verano nos hacía vivir intensamente cada jornada. Era andar todo el día en pantalón corto, torso desnudo y descalzo, con el infaltable gorro o sombrero de tela. Nos vivían retando por andar en el sol. Grandes arboledas circundaban las casas. Era la mejor época de andar con la gomera tirándole a los inofensivos pajaritos. Pero esto duraba unos meses.
Le tocaba el turno al otoño. También los primeros meses del ciclo escolar. Empezaban los primeros fríos y las lluvias se hacían sentir. Los árboles ya no eran los mismos. Los campos cada vez más desiertos.
Los días iban pasando y el invierno anunciaba su llegada con los primeros fríos bravos y las primeras heladas. Buscar los animales en medio de la escarcha era tremendo. Bien abrigados y botas de goma. Las lloviznas nos torturaban. Siendo niño nos costaba estar dentro de la casa. No quedaba otra. Era obedecer si o si. Nada de contestar. Que tiempos aquellos !!!


Historia Nº 26
Tema : Los espirales y los ventiladores
Durante el periodo estival, es decir la llegada del verano , comenzaban a llegar también los mosquitos y arañas, que alarmaban e incomodaban a todo el mundo.-
No se hablaba de repelentes, tan solo había insecticida de la marca Flit que se aplicaba con pulverizadores dentro de los dormitorios.-
Cuando se estaba al aire libre, se utilizaba el ingenio para ahuyentar a los temibles mosquitos.-Se elegía estiércol de vaca que provocaba buen humo, aunque solía agregarse ramas de eucaliptos que cambiaba el aroma original.-
Para dormir la siesta o de noche no existían ventiladores.-Era aguantar hasta donde se pudiera.-A veces las jornadas se tornaban insoportables por la falta de alguna brisa que aliviara en algo nuestro padecer.-
Bueno era un diario o una revista para hacernos viento.-Penoso era para nuestros mayores ya que los niños siempre la tenemos más liviana.-

Historia Nº 27
Tema : Los libros
Que lindo tema éste, ya que libros de habla hispana había muy pocos, casi todos en alemán y en letra gótica.-
Tener un libro para la escuela era algo muy lindo, al que cuidábamos mucho, pues sabíamos de los escasos recursos de nuestros colonos para adquirir un ejemplar nuevo.-
No faltaba en cada hogar un misal o la Biblia como así cancioneros religiosos.-

Historia Nº 28
Tema: Los casamientos y los músicos
Era un acontecimiento familiar muy lindo. Aldeas y colonias comentaban sobre el casamiento. Parientes y amigos esperaban la invitación. Todo se iba organizando lentamente hasta que llegara el gran día.
La llegada de los novios a la iglesia del pueblo convocaba a casi toda la población. El arribo en carros y posteriormente en vehículos ofrecía un colorido muy particular.
Siendo niño aún, mientras residía en la casa de mis tíos Dorotea y Pedro, en aldea Salto, sentía música que se acercaba y mi curiosidad hizo que me acercara a la ventana de la cocina, que da a la calle. La vivienda aún existe y en forma repentina siento un gran estruendo. Inmediatamente veo que un integrante del carro que acompañaba a los novios, donde iban los músicos también, había disparado con una escopeta. .
Ya en la iglesia, que estaba adornada para la ocasión, se llevaba a cabo la ceremonia religiosa de los contrayentes. Finalizado el acto litúrgico comenzaba la detonación de varias bombas. La explosión hacía que los perros congregados también en la zona huyeran despavoridos.
Los preparativos de regreso al lugar de la fiesta se iniciaban. Caravanas de carros y vehículos  se dirigían hacia la carpa donde todos se congregaban. Lechón, cordero, asado, papas y batatas al horno. filsel, ensaladas, esperaban a los comensales. Vino en damajuana o en botellas de litro y de vidrio, como así cervezas y gaseosas quedaban a disposición de grandes y chicos. El interior de la carpa era alumbrado con varios faroles a kerosene, denominados Sol de Noche.
Finalizada la cena, comenzaba el baile con alguna orquesta contratada o músicos amigos. Recordemos que al no haber luz eléctrica no había equipos de sonido. Nadie se quejaba. Todo era alegría. Tortas y masitas de todo tipo se ofrecían a los presentes. Mientras los mayores se divertían, los menores eran vencidos por el sueño y el cansancio. Siempre había una habitación con colchones y frazadas en el piso, donde los niños dormían. Era común ver chicos de varias familias entregados al sueño.
Ya de madrugada se iniciaba el retorno de los invitados. Aún no me explico como se podía viajar de noche con los carros en plena oscuridad y que nunca ocurriera un accidente.


Historia Nº 29
Tema : La cortada de pasto
A veces de mañana y por lo general de tarde, se procedía al corte de pasto para alimentar a los caballos, las vacas y también a los cerdos.-
En el caso de nuestra familia, se lo hacía con la recordada guadaña que mi hermano mayor José Angel, manejaba con mucha habilidad.-Solían existir predios sembrados con alfalfa para los animales, en tanto que mi tío Agustín, lo sembraba para las posteriores enfardadas.-
En las enfardadas, se utilizaba mucha mano de obra.-Se iniciaba el corte con una máquina traccionada por dos caballos y en carros se lo transportaba hasta la enfardadora.-Luego del corte y estando algo seca la alfalfa, era recogida por unos enormes rastrillos, máquina ésta que constaba de dos ruedas y era tirada por caballos.-
Era común que quienes trabajaban, tuvieran la merienda en su lugar de trabajo, donde llegaba el mate cosido, pan con miel, salame y queso casero.-
Mientras el clima acompañaba todo venía bien, pero en situaciones adversas, como la sequía, no quedaba otra alternativa que hacer pastar a los animales, en los callejones a la vera de los caminos.-
Era muy común ver a don Antonio Rickert, cuidando a sus animales en la calle, demás esta decir que el tránsito en la zona era casi nulo, salvo algún carro o sulky, es decir que accidentes no podía haber nunca.-
Volviendo al campo propiamente dicho, cuando se carpían las quintas, el pasto que se cortaba rara vez era tirado, ya que solían crecer una plantas con un tipo de hojas, que eran el manjar de los cerdos.-

Historia Nº 30
Tema : Los hornos de barro
En nuestra infancia prácticamente no sabíamos lo que era una cocina a gas y ni que hablar del horno de la misma.-
Por ello en cada campo y en cada casa, estaba el infaltable horno de barro, lugar donde se hacía la cocción de muchos manjares que aún hoy recordamos con nostalgia.-
En mi niñez observaba como se lo construía y su revoque posterior.-Debemos destacar que los ladrillos estaban asentados en barro y el revoque era del mismo material.-

Historia Nº 31
Tema : Los Fósforos
Este elemento es vital en cualquier hogar.- Hoy en día los encendidos son electrónicos e incorporados ya a las cocinas y estufas mientras que para otras funciones , tal el caso de los cigarrillos tenemos a los encendedores a gas.
Pero vayamos unas décadas atrás en que muchos de quienes leemos esta historia vivíamos contentos y felices en el campo aún con todas las carencias que padecíamos.
En aquel entonces los fósforos de madera casi no existían ya que estaban los de cera en distintas marcas y tamaños entre ellos la marca Ranchera, Rivadavia , Fragata , Carabella y los multicolores Arlequín.
Estos últimos a quienes éramos niños aún, nos fascinaban y más aún si nos autorizaban a efectuar la quema de yuyos o basura.
Pero los fósforos también daban su dolor de cabeza, ya que en días de humedad era imposible su encendido y una forma práctica de mantenerlos secos era guardarlos en los bolsillos , donde con el calor del cuerpo se mantenían bien.- También debajo de la almohada ya que se los tenía a mano a falta de linternas o las pilas de éstas.- Así al amanecer se iniciaba el fuego para las pavas y teteras para los sabrosos cafés con leche , manteniéndose durante el día siempre algún pequeño fuego prendido.- Recordemos también que a falta de leña dura , buenas eran las biznagas y el marlo de maíz.- Todo servía y se empleaba.
Era muy lindo ver a nuestros mayores ver encender sus cigarrillos sin filtro, por lo general de tabaco negro , los “armados” , los cigarros y las pipas, éstas muy común en los abuelos.- Otros simplemente mascaban el tabaco, lo recuerdan?.- A falta de fósforos y las continuas apagadas , eran muy útiles los encendedores denominados “carusita” que funcionaban a bencina con los cuales también se encendían lámparas , faroles y calentadores a kerosene.
Los fósforos cumplían también su función en las curaciones cuando los ubicaban en trozos de pan y encendidos eran colocados en vasos, utilizados para las tan recordadas y temidas ventosas , que a mas de uno de nosotros provocaba llantos incontrolables , no solo por la sensación que producían sino por el miedo al fuego de los fósforos encendidos.
Cuantas veces para amedrentarnos nos decían que si jugábamos con fuego nos orinaríamos a la noche en la cama , por eso cuantas veces podíamos suplantábamos a los fósforos con las luciérnagas o bichos de luz , que colocábamos en frascos con tapas , logrando la iluminación de nuestros dormitorios.- Que inocentes éramos .- Hoy y con este mundo actual de violencia y envidia podríamos decir : vuelvo , vuelvo al campo , a ese que nunca debimos dejar.-

Historia Nº 32
Tema : Los relojes
En cada hogar era común ver los relojes despertadores a cuerda, muchas veces con dos campanillas en su parte superior.-
Cuando se activaban las campanillas, su elevado ruido, hacía saltar de la cama a mas de uno, cumpliendo con ello su función específica : despertar .-
Causa gracia contarlo pero en la colonia era muy común guiarse con el cantor de la madrugada : el gallo, quien anunciaba en muchas ocasiones, el tipo de día que nos tocaba.-
Recuerdo con alegría como se oían los cantos de los gallos de los vecinos.-Uno iniciaba la ronda y seguían los otros hasta el alba.-Se tomaba el primer canto del gallo para estimar la hora, sabido es que no había veladores ni mesitas de luz para mirar los relojes.-
Cuando iba hacia la aldea Brasilera, mas bien en zona rural, a la vera de la ruta 11, estaba el establecimiento San Jorge de mis padrinos Jorge Stang y Lidvina Lechmann, donde podía ver con asombro un reloj de pared, que dada mi infancia, lo veía muy grande, deleitándome cada vez que daba la hora y en que las campanadas se reiteraban, dando un solo tañido cada media hora.-
Para quienes éramos niños, era muy bonito ver a la gente mayor, con los relojes de bolsillo o los relojes pulsera a cuerda, con mallas de cuero o metálicas extensibles.-Estos últimos eran de formato chato, llegando a mi memoria los de marca Fero, Delbana, etc.-
Era un sueño poder usar reloj y a mi me tocó la suerte, un cinco de enero de 1970, en que mi madre me regaló uno, marca Renis, con malla de cuero, luminoso, todo un acontecimiento en mi vida.-Era el regalo de mamá por haber pasado de año en la secundaria.-Aún lo conservo y funciona en forma perfecta, aunque no lo uso diariamente.-

Historia Nº 33
Tema : Correos – diarios y revistas
En aldea Salto – Dpto. Diamante existía una estafeta postal de la empresa Nacional de Correos y Telecomunicaciones – (Encotel) actual Correo Argentino, ubicada al frente de la vivienda de la familia Ruhl.-
Era el paso obligado, cuando desde la colonia se iba a la aldea, ya sea para concurrir a la celebración de la Santa Misa o para adquirir víveres, pudiendo transcurrir así varios días.-
Por lógico los servicios de antaño, no se asemejaban ni remotamente a los actuales, ya que los medios de transporte de aquel entonces, eran lentos y podía pasar mucho tiempo, desde la fecha de origen de una carta hasta su recepción definitiva.-
Sobre diarios no me queda un recuerdo claro, tan solo sobre uno, que no puedo precisar con exactitud su origen, ni quien lo producía.- Su nombre era Marcha Agraria que constaba de pocas hojas, pero tampoco puedo determinar si se editaba por quincena o por mes, no puedo afirmar si era de distribución gratuita, si era por suscripción o se lo debía abonar.-
En cuanto a revistas es sabido que en las aldeas no había kioscos para tal fin, por lo que nuestros familiares aprovechaban la circunstancia cuando viajaban a Paraná o Diamante, en que adquirían entre otras la afamada Radiolandia, Para Ti, Así, etc.
Mi madre recibía una revista denominada Neue Post (Nuevo Correo) editaba en forma completa en alemán, por lo que lo único que me quedaba, era ver las fotos de las monarquías europeas, los casamientos entre las realezas de distintas naciones.-

Historia Nº 34
Tema : Los cercos
A falta de medios, bueno era el ingenio en el campo.-Digo esto por cuanto siempre había un cerco por construir o uno por reparar.-
Con los caballos casi no había problemas, pero si con los vacunos y más si tomaban la maña de saltar a campos linderos, aunque tuvieran alimento en el propio.-
Entre los vacunos también se daba el caso de las vacas en celo y los toros vecinos que rompían todo para cruzarse.-No había cerco que los frenara, más cuando eran de gran tamaño.-
Con esta situación no quedaba otra que tomar la pala, algún poste, trenaza y alambres para reparar a la brevedad el daño que causaban incluso en superficies sembradas.-
Con los cercos de los cerdos era más sencillo, pues casi todo el perímetro del chiquero estaba hecho con postes o tablas.-
Para las huertas familiares, el cerco era de tejido metálico o simplemente con cañas, ya que siempre había un cañaveral a mano.-Con esto se evitaba el ingreso de las aves de corral y de los perros.-

Historia Nº 35
Tema : Los galpones – Los Tajamares
Como eran muchas las cosas que se debían guardar de la inclemencia del tiempo, siempre existían galpones de distintas superficies y formas de construcción, acorde a la posición económica de cada familia.-
En el caso nuestro era más bien pequeño, en cuyo interior se guardaban las monturas y arreos de los caballos para atar los carros, utilizados como carga o paseo.-
Recuerdo que allí estaban también las herramientas de mano y la famosa desgranadora de maíz con la cual desgranábamos los choclos, embolsando los granos y los marlos quedaban para el fuego.-
También era lugar para depósito de las ristras de ajo, cebollas y papas como así batatas.-
Los tajamares eran muy útiles para los animales equinos y vacunos, aunque también allí concurrían patos y gansos.-También lo hacíamos los chicos para bañarnos, pero con un miedo constante a las tortugas, que según nos decían mordían muy fuerte.-Nunca observé algún tipo de accidente.-

Historia Nº36
Tema : La bicicleta
Nuestro sueño de chicos y más en las colonias, siempre fue tener una bicicleta. No podíamos pensar en algo más. Bicicleta noble medio de transporte gratuito.
En la década del 70 logré tener mi primer bici propia. Era usada, pero en buen estado. Corría el año 1972 y trabajaba en una fábrica metalúrgica en Esperanza – Santa Fe.
Quiso el destino que me radicara en Balcarce – Buenos Aires en 1974. Con mis ahorros logré adquirir mi primer bicicleta nueva. Recuerdo que su marca era Mimol. De color negro y con guardabarros del mismo color. Rodado 28 y frenos a varillas. En el mes de noviembre de ese año concurro a la revisación médica en Mar del Plata para el servicio militar. Tenía Distrito Militar Tandil.
Entre Ríos me tiraba y en diciembre regreso a mi zona. Con mis cosas y con mi bici. Desde ese momento comienza todo lo lindo de la bici.
Colocar dos dínamos para las luces. Un faro en el manubrio y dos faros en el eje de la rueda delantera. Los tres de luz blanca. Andar de noche era un placer muy grande. Varias luces rojas en la parte trasera. Espejo, pie de apoyo, flecos en los puños con los colores de mi querido River. Asiento con funda también de mi cuadro favorito.
Inflador, cartuchera con gomines, parches, solución y llave. Como no tenía cubre cadena, había que utilizar unas pinzas metálicas para evitar la suciedad o rotura del pantalón. Pedales metálicos, a veces con punteras. Piñón con cricket del lado derecho, piñón fijo del lado izquierdo. Se rompía uno, estaba el otro. En su manubrio siempre estaba el infaltable timbre metálico, que se usaba como bocina. Sobre la rueda trasera el porta equipajes.
Sumemos todo y verán lo pesado que era nuestra bici. Nada nos achicaba. Ni el viento ni las lomadas. Ni el frío ni el calor. Temíamos si y mucho, a las huellas de las carros. Estas huellas muchas veces nos provocaron mas de un revolcón. Difícil era transitar en calles y callejones donde trasladaban diariamente a animales vacunos y equinos para su pastura. 
Éramos felices visitando amigos y familiares. Yendo al pueblo a realizar las compras. Algunos visitando sus novias. No importaban las distancias. No había problemas en dejarla en cualquier lado. Contra la pared, un árbol o simplemente sobre su pie de apoyo. Había seguridad y respeto. Cadenas y candados ni soñando. Las ruedas estaban sujetas con mariposas. Ahora con tuercas. Como han cambiado los tiempos !!!.
Antes cuanto más equipada estaba, más atraía la vista de las personas. Hoy atrae a los delincuentes. Antes te decían que linda bici tenés !!!. Hoy te dicen no seas tonto !!! Te la van a robar si la tenés así. Antes uno andaba feliz en el campo y en la ciudad con la bicicleta. Hoy tememos perder la vida por la bici. Antes nuestra bici estaba colmada de objetos. Hoy tienen lo elemental. Cuanto menos, mejor. Antes luces por todos lados. Hoy apenas unos ojos de gato.
Antes la reparación se hacía en casa. Parches también. Hoy gomerías o bicicleterías. Pasaron tan solo algunos años. No muchos. Que lindo es volver al pasado. Aunque sea solo imaginariamente.

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